
Publicamos nuestro último post del año a modo de resumen de un 2025 que ha sido especialmente relevante para el avance de las smart cities, los territorios inteligentes y los destinos turísticos inteligentes en España. Más que por grandes titulares, ha destacado por algo más profundo: la maduración del ecosistema. La inteligencia urbana ha dejado de entenderse como un conjunto de soluciones tecnológicas aisladas para empezar a abordarse como una política pública estructural, basada en el dato, la interoperabilidad y la gobernanza.
Desde MB3 hemos tenido la oportunidad de acompañar este proceso desde dentro, colaborando con administraciones públicas, destinos turísticos y empresas, participando en foros sectoriales y contribuyendo al debate estratégico.
Este es nuestro decálogo con lo más relevante que ha marcado el año que ahora termina.
1) La escala territorial se consolida como marco de referencia
Durante 2025 se ha afianzado un cambio de enfoque: la inteligencia ya no se concibe solo a escala ciudad, sino a escala territorial. Provincias, áreas funcionales, comarcas o regiones empiezan a planificar de forma coordinada servicios, infraestructuras y datos.
Este cambio responde a una realidad evidente: muchos de los grandes retos (movilidad, vivienda, turismo, transición energética) no entienden de límites administrativos. En este contexto, la inteligencia urbana y territorial gana sentido como herramienta de cohesión y eficiencia. MB3 hemos trabajado precisamente en este cambio de escala, aportando visión estratégica y soluciones de inteligencia urbana y territorial a múltiples administraciones y entidades.
2) De la smart city tecnológica a la inteligencia urbana con propósito
Siempre hemos defendido que la tecnología no es un fin en sí mismo sino un instrumento o medio, al servicio de unos fines u objetivos previamente definidos. En 2025 se ha reforzado esa visión de la inteligencia urbana orientada a objetivos claros: sostenibilidad, calidad de vida, eficiencia de los servicios públicos y toma de decisiones informada.
Este giro ha sido especialmente visible en proyectos que priorizan el impacto real en las personas y el territorio frente a la mera implantación de soluciones innovadoras.
3) La inteligencia artificial se incorpora a la gestión pública
La inteligencia artificial ha empezado a integrarse en procesos reales de gestión urbana y territorial: movilidad, energía, turismo, planificación o análisis predictivo. Al mismo tiempo, ha crecido la conciencia sobre la necesidad de IA responsable, explicable y alineada con el interés general.
En 2025 se ha asentado una idea clave: sin buenos datos y sin gobernanza, no hay IA útil ni legítima en el sector público.
4) Espacios de datos urbanos: del marco conceptual a los primeros despliegues
Los espacios de datos urbanos y territoriales han pasado a ocupar un lugar central en la agenda. Se han definido arquitecturas, modelos de gobernanza y primeros casos de uso que permiten compartir y reutilizar datos entre actores públicos y privados con garantías.
MB3 hemos trabajado activamente en este ámbito, aportando reflexión estratégica y casos de uso al Whitepaper sobre espacios de datos urbanos presentado por AMETIC, así como acompañando a las administraciones públicas en la comprensión de los espacios de datos como infraestructura clave de la inteligencia urbana.
5) Ley de Movilidad Sostenible y papel del EDIM
La aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible a principios de diciembre ha sido, sin duda, uno de los hitos normativos del año. Especial relevancia adquiere el Espacio de Datos Integrado de Movilidad (EDIM), concebido como un elemento estructural para la planificación, gestión y evaluación de las políticas de movilidad.
Este nuevo marco refuerza la importancia de la interoperabilidad, los estándares y la gobernanza del dato, aspectos centrales en muchos de los proyectos desarrollados en 2025.
6) Gemelos digitales como herramienta de apoyo a la decisión
En 2025, los gemelos digitales se han consolidado como herramientas prácticas para la simulación de escenarios y el apoyo a la toma de decisiones. Su valor reside, sobre todo, en su conexión con datos reales y en su capacidad para anticipar riesgos e impactos.
La integración entre gemelos digitales y espacios de datos ha sido una de las tendencias más relevantes del año que ahora concluye.
7) Los Destinos Turísticos Inteligentes evolucionan hacia la gestión
Los DTI han avanzado desde enfoques centrados en la promoción hacia modelos de gestión integral basada en datos. Monitorización de flujos, sostenibilidad, convivencia y toma de decisiones informada han ganado peso en las agendas de los destinos turísticos.
Desde MB3 hemos acompañado a varios destinos en este proceso, aportando inteligencia urbana y territorial aplicada al turismo, siempre con una mirada transversal.
8) La ciberseguridad se reconoce como pilar de la ciudad inteligente
La digitalización creciente de los servicios urbanos ha situado la ciberseguridad como una prioridad estratégica. En 2025 se ha asumido de forma generalizada que la protección del dato y de las infraestructuras digitales es condición indispensable para cualquier proyecto de inteligencia urbana.
Este enfoque ha estado presente en jornadas, webinars y debates sectoriales impulsados a lo largo del año, en muchos de los cuales hemos estado involucrados.
9) Los foros sectoriales reflejan la madurez del ecosistema
Eventos como Smart City Expo World Congress o Greencities han mostrado en 2025 un ecosistema más maduro, centrado en proyectos reales, cooperación público-privada y soluciones escalables. MB3 hemos desempeñado un rol muy activo en ambos espacios, contribuyendo al intercambio de conocimiento y a la construcción de alianzas.
Además, en el mes de septiembre tuvimos ocasión de organizar una relevante jornada sobre digitalización y movilidad, donde reunimos a los principales actores del ecosistema español de la movilidad justo en la etapa final del recorrido parlamentario de la ley de movilidad sostenible.
10) Estándares, interoperabilidad y Europa como marco común
La alineación con estándares nacionales y europeos, así como la participación en proyectos y programas europeos, ha sido clave en 2025. La interoperabilidad ya no es opcional: es una condición necesaria para escalar soluciones y evitar dependencias tecnológicas.
Este enfoque ha guiado muchos de los proyectos en los que MB3 hemos participado durante el año.
En suma, 2025 ha sido para MB3 un año de consolidación como socio estratégico en inteligencia urbana y territorial para administraciones públicas, destinos turísticos y empresas. Hemos trabajado junto a administraciones públicas, empresas y destinos turísticos aportando visión, metodología y acompañamiento en proyectos donde el dato, la gobernanza y las personas son el eje central.
Miramos el nuevo año con optimismo. Pensamos que 2026 será el año de la escala. Escalar espacios de datos, modelos de IA responsables y soluciones territoriales interoperables será el gran reto. En MB3 afrontamos este nuevo ciclo con la convicción de que la inteligencia urbana solo tiene sentido si mejora la vida de las personas y fortalece nuestros territorios.
















